miércoles, 3 de junio de 2020

La Margarita Blanca



Había una vez una Margarita blanca que vivía debajo de la tierra en una cuevecita oscura, caliente y tranquila. Un día oyó unos golpecitos en la puerta.

- Tras, tras, tras.

- ¿Quién llama?

- Es la lluvia.

- ¿Qué quiere la lluvia?

- Entrar en casa.

- ¡ No se pasa! ¡No se pasa!, dijo la Margarita blanca que tenía mucho miedo del frío.

Y después de muchos días volvieron a llamar a la puerta:

- Tras, tras, tras.

- ¿Quién llama?

- Es la lluvia.

- ¿Qué quiere la lluvia?

- entrar en casa.

- No se pasa! ¡No se pasa!, dijo la Margarita blanca y se acurrucó dentro de su cuevecita.


 Lisa y Anna


Y después de muchos días llamaron a la ventana:

- Chus, chus, chus

- ¿Quién llama?

- Es el sol.

- ¿Qué quiere el sol?

- Entrar en casa.

- ¡Aún no se pasa! ¡aun no se pasa!, dijo la Margarita blanca, porque era invierno.

Y después de muchos días volvieron a llamar a la ventana:

- Chus, chus, chus.

- ¿Quién llama?

- Es el sol.

- ¿Qué quiere el sol?

- Entrar en casa.

- ¡ Aún no se pasa! ¡Aún no se pasa!, dijo la Margarita blanca y se durmió tranquila.

Y después de muchos días volvieron a llamar a la puerta y a la ventana:

- Tras, tras, tras.

- Chus, chus, chus.

- ¿Quién llama?

- El sol y la lluvia, la lluvia y el sol.

- ¿ Y qué quieren el sol y la lluvia, y la lluvia y el sol?

- queremos entrar, queremos entrar.

- ¡Pues pasen los dos, dijo la Margarita blanca, y abrió una rendijita por donde se escurrieron el

sol y la lluvia dentro de la casa.

Entonces la lluvia la tomó por la mano derecha y el sol la tomó por la mano izquierda, y tiraron de la

Margarita blanca, y tiraron y tiraron hasta arriba y dijeron:

- ¡Margarita, Margarita, asoma tu cabecita!

La Margarita blanca pasó su cabecita a través de la tierra y se encontró en un jardín muy lindo con mariposas, pajaritos y niños jugando a la rueda:

Y la Margarita se abrió toda blanca con su moñito rubio. Y fue feliz.


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